La Fiesta de la Candelaria
- Gina Sanabria
- 2 feb
- 3 Min. de lectura

La Presentación del Niño Jesús en el Templo
Cada 2 de febrero, la Iglesia celebra una fiesta llena de luz, significado y esperanza: la Fiesta de la Candelaria, también conocida como la Presentación del Niño Jesús en el Templo. Es una celebración que une la infancia de Jesús con su misión salvadora y nos invita a renovar nuestra fe como portadores de la luz de Cristo.
¿Qué celebramos en la Candelaria?
La Candelaria conmemora el momento en que María y José presentan al Niño Jesús en el Templo de Jerusalén, cumpliendo fielmente la Ley de Moisés, cuarenta días después de su nacimiento.
El Evangelio lo narra así:
“Cuando se cumplieron los días de la purificación según la Ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor”(Lucas 2, 22)
Este gesto revela varias verdades profundas:
La obediencia humilde de la Sagrada Familia
La consagración de Jesús al Padre
El inicio público de la misión del Salvador
El significado de la luz y las candelas
El nombre “Candelaria” proviene de la tradición de bendecir las candelas, símbolo de Cristo como Luz del mundo.
Simeón, hombre justo y lleno del Espíritu Santo, reconoce en el Niño a aquel que iluminará a todas las naciones:
“Mis ojos han visto tu salvación, luz para alumbrar a las naciones”(Lucas 2, 30–32)
Encender una candela en esta fiesta es un signo visible de nuestra fe:
Cristo disipa las tinieblas del pecado
Cristo guía nuestro camino
Cristo es esperanza para el mundo
Simeón y Ana: la fe que sabe esperar
En el templo aparecen dos figuras clave: Simeón y la profetisa Ana, personas mayores que representan la fe perseverante.
Simeón había esperado toda su vida al Mesías, confiando en la promesa de Dios. Ana, viuda y profetisa, servía a Dios con oración constante y ayuno.
Ambos reconocen en Jesús al Salvador, enseñándonos que:
Dios cumple sus promesas
La espera confiada nunca es en vano
La fe madura sabe reconocer a Dios cuando llega
María: la fe que acepta la cruz
Durante la presentación, Simeón anuncia a María una profecía que atraviesa el corazón:
“Y a ti misma una espada te atravesará el alma”(Lucas 2,35)
La Candelaria no es solo una fiesta luminosa; también es una fiesta de fe profunda, que nos recuerda que seguir a Cristo implica cruz, pero una cruz vivida con amor y esperanza.
María acepta este anuncio con silencio, fe y confianza total en Dios.
¿Qué nos enseña hoy la Fiesta de la Candelaria?
La Candelaria nos invita a:
Presentar nuestra vida a Dios
Renovar nuestra fe como luz en medio del mundo
Vivir con obediencia y humildad
Confiar incluso cuando el camino no es claro
Así como María y José ofrecieron a Jesús, hoy somos llamados a ofrecer nuestra vida, nuestra familia y nuestros proyectos al Señor.
Una fiesta para renovar la fe
Celebrar la Candelaria es decirle a Dios:
“Aquí estoy, Señor. Quiero caminar en tu luz.”
Que esta fiesta nos ayude a redescubrir a Cristo como la Luz verdadera, y a convertirnos nosotros también en pequeñas luces que iluminen el mundo con fe, esperanza y amor.
Oración final
Señor Jesús, Luz del mundo, ilumina nuestro camino, fortalece nuestra fe y ayúdanos a presentarte cada día lo que somos y lo que vivimos.
Amén.



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