Oración Familiar para el Primer Domingo de Adviento
- Gina Sanabria
- 29 nov 2025
- 2 Min. de lectura

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
MONITOR: Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
TODOS: Que hizo el cielo y la tierra.
MONITOR: Hoy, al iniciar el Adviento, comenzamos un nuevo año litúrgico.
El Adviento es un tiempo especial de preparación y espera. Iremos encendiendo, semana tras semana, las cuatro velas de esta corona como un símbolo de nuestra preparación gradual para recibir al Señor Jesús en la Navidad. Las luces de las velas nos recuerdan que Él es la Luz del mundo que irrumpe para disipar las tinieblas que nos rodean. El color verde de la corona simboliza la vida y la esperanza en Él, Dios hecho niño. (Momento de silencio)
LECTOR: Lectura del libro del profeta Isaías:
"Levántate, brilla, Jerusalén; que llega tu luz y la gloria del Señor amanece sobre ti. Pues mira cómo la oscuridad cubre la tierra, y espesa nube a los pueblos, mas sobre ti amanece el Señor y su gloria sobre ti aparece" (Is 60, 1-2).
MONITOR: Nos recogemos unos instantes en silencio e inclinando nuestras cabezas vamos a pedir que el Señor bendiga esta corona de Adviento. Oremos… (se hace un breve silencio).
LECTOR (o lectores, dicen): 1. La tierra, Señor, se alegra en estos días, y tu Iglesia desborda de gozo ante tu Hijo, el Señor Jesús, que se avecina como luz esplendorosa, para iluminar a los que yacemos en las tinieblas de la ignorancia, del dolor y del pecado. Lleno de esperanza en su venida, tu pueblo ha preparado esta corona con ramos del bosque y la ha adornado con luces.
2. Ahora, pues, que vamos a empezar el tiempo de preparación para la venida de tu Hijo, te pedimos, Señor, que, mientras se acrecienta cada día el esplendor de esta corona, con nuevas luces, a nosotros nos ilumines con el esplendor de Aquél que, por ser la Luz del mundo, iluminará todas las oscuridades. Te lo pedimos por Él mismo que vive y reina por los siglos de los siglos.
TODOS: Amén.
MONITOR: Cantemos ahora
HOY SE ENCIENDE UNA LLAMA (o cualquier otro canto apropiado). (Encendido de la vela de la corona correspondiente a la semana)
TODOS CANTAN: (Una persona enciende la primera vela mientras se entona la primera estrofa del canto)
(*) HOY SE ENCIENDE UNA LLAMA EN LA CORONA DE ADVIENTO, QUE ARDA NUESTRA ESPERANZA EN EL CORAZÓN DESPIERTO Y AL CALOR DE LA MADRE CAMINEMOS ESTE TIEMPO
1. Un primer lucero se enciende (*)
anunciando al Rey que viene,
preparad corazones,
allánense los senderos.
MONITOR: Pidamos al Señor que fortalezca nuestra fe en este tiempo y elevemos nuestras peticiones con confianza. Respondamos a cada petición diciendo: POR INTERCESIÓN DE TU MADRE, ESCÚCHANOS SEÑOR.
(Peticiones libres)
MONITOR: Rezamos juntos:
TODOS:
Dios todopoderoso, aviva en tus fieles, al comenzar el Adviento, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompañados por las buenas obras, para que, colocados un día a su derecha, merezcan poseer el reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén. TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



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